Fátima Martín se hace eco en El Confidencial. com de la entrada de bancos y cajas de ahorro en el mercado de las hipotecas de alto riesgo, dirigidas a clientes "subprime" (que ya tienen hipotecas anteriores). Cita a "Celeris", un Establecimiento Financiero de Crédito (EFC), formado por diez cajas de ahorro.
"La existencia de esta sociedad -dice la autora del artículo- no es algo excepcional. De hecho, el Banco de España tiene registrados 79 establecimientos de este tipo, EFC’s, cuya particularidad es que les está permitido conceder créditos, hipotecarios o no, pero no captar depósitos. Entre ellos se incluyen Santander Consumer, Sa Nostra de Inversiones, Cofidis, GMAC España, Volkswagen Finance o la Financiera de El Corte Inglés.
En otro ámbito -no supervisados por el Banco de España- se encuentran los brokers o intermediarios financieros, que acuden de nuevo a las entidades tradicionales en busca de la mejor hipoteca. Algunos de estos intermediarios reclaman ser “controlados por las autoridades” para diferenciarse del “capital privado mafioso”. Según un estudio de la Agencia Negociadora de Productos Bancarios (ANPB), a mediados del año pasado, casi el 5% de las refinanciaciones (aquellas en las que una hipoteca nueva agrupa a otra anterior más otras deudas) son operaciones de alto riesgo (con RAI, ASNEF y/o embargos) financiadas por capital privado. Se estima que el volumen que alcanzaron dichas operaciones el año pasado fue de 2.000 millones de euros".
El capital privado está saliendo a este negocio en gran cantidad. Supuestos "asesores financieros" ofrecen sus servicios de financiación a clientes en apuros, colocando capital privado en hipotecas basura. Los deudores no tienen capacidad económica para hacer frente a las condiciones aceptadas (concargas financieras de hasta el 30%)y la hipoteca se ejecuta, adquiriendo el inmueble el acreedor.
Este no es el perfil del negocio bancario, en el que el Banco no quiere adquirir viviendas a bajo precio, sino cobrar regularmente sus cuotas, por lo que calibra la real solvencia del eventual prestatario. Ello hace que las operaciones que acepta elcapital privado no tienen otra salida que esa, pues se trata de "malos pagadores". La rentabilidad de este tipo de hipotecas basura está, sin embargo, atrayendo a las entidades tradicionales, que no quieren perder este segmento del mercado, creciente cada año.
"La existencia de esta sociedad -dice la autora del artículo- no es algo excepcional. De hecho, el Banco de España tiene registrados 79 establecimientos de este tipo, EFC’s, cuya particularidad es que les está permitido conceder créditos, hipotecarios o no, pero no captar depósitos. Entre ellos se incluyen Santander Consumer, Sa Nostra de Inversiones, Cofidis, GMAC España, Volkswagen Finance o la Financiera de El Corte Inglés.
En otro ámbito -no supervisados por el Banco de España- se encuentran los brokers o intermediarios financieros, que acuden de nuevo a las entidades tradicionales en busca de la mejor hipoteca. Algunos de estos intermediarios reclaman ser “controlados por las autoridades” para diferenciarse del “capital privado mafioso”. Según un estudio de la Agencia Negociadora de Productos Bancarios (ANPB), a mediados del año pasado, casi el 5% de las refinanciaciones (aquellas en las que una hipoteca nueva agrupa a otra anterior más otras deudas) son operaciones de alto riesgo (con RAI, ASNEF y/o embargos) financiadas por capital privado. Se estima que el volumen que alcanzaron dichas operaciones el año pasado fue de 2.000 millones de euros".
El capital privado está saliendo a este negocio en gran cantidad. Supuestos "asesores financieros" ofrecen sus servicios de financiación a clientes en apuros, colocando capital privado en hipotecas basura. Los deudores no tienen capacidad económica para hacer frente a las condiciones aceptadas (concargas financieras de hasta el 30%)y la hipoteca se ejecuta, adquiriendo el inmueble el acreedor.
Este no es el perfil del negocio bancario, en el que el Banco no quiere adquirir viviendas a bajo precio, sino cobrar regularmente sus cuotas, por lo que calibra la real solvencia del eventual prestatario. Ello hace que las operaciones que acepta elcapital privado no tienen otra salida que esa, pues se trata de "malos pagadores". La rentabilidad de este tipo de hipotecas basura está, sin embargo, atrayendo a las entidades tradicionales, que no quieren perder este segmento del mercado, creciente cada año.
"En el 25% de los casos -continúa el artículo- los usuarios de estos productos son inmigrantes cuya escasa solvencia no les permite tener acceso a las hipotecas ofrecidas por las entidades bancarias, mientras que el resto son personas con serios problemas que no pueden obtener una simple refinanciación hipotecaria. Sólo en un porcentaje inferior al 3% el recurso al capital privado acaba beneficiando al prestatario, siempre según el estudio mencionado".
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